Teorías del cambio gradual

Una visión tradicional sostenida por algunos paleontólogos es que una especie puede transformarse gradualmente en una especie sucesiva. Estas especies sucesivas en la secuencia evolutiva se llaman cronoespecies. Los límites entre las cronoespecies son casi imposibles de determinar por medio de cualquier criterio anatómico o funcional objetivo; por lo tanto, todo lo que queda es la conjetura de dibujar un límite en un momento en el tiempo. Tal límite cronológico puede tener que trazarse arbitrariamente entre los últimos sobrevivientes de H. erectus y los primeros miembros de una especie sucesiva (por ejemplo, Homo sapiens). El problema de definir los límites de las cronoespecies no es peculiar de H. erectus; es una de las cuestiones más irritantes en paleontología.

Este cambio gradual con continuidad entre formas sucesivas ha sido postulado particularmente para el norte de África, donde H. erectus en Tighenif es visto como ancestral de poblaciones posteriores en Rabat, Temara, Jebel Irhoud y otros lugares. El gradualismo también se ha postulado para el sudeste asiático, donde H. erectus en Sangiran puede haber progresado hacia poblaciones como las de Ngandong (Solo) y Kow Swamp en Australia. Algunos investigadores han sugerido que acontecimientos similares podrían haber ocurrido en otras partes del mundo.

La supuesta interrelación de los logros culturales y la forma y el tamaño de los dientes, las mandíbulas y el cerebro es un estado de cosas teorizado con el que algunos paleoantropólogos no están de acuerdo. A lo largo del registro fósil humano hay ejemplos de disociación entre la forma y el tamaño del cráneo, por un lado, y el logro cultural, por el otro. Por ejemplo, un H. erectus de cerebro más pequeño puede haber sido uno de los primeros humanos en domar el fuego, pero las personas de cerebro mucho más grande en otras regiones del mundo que viven más tarde no han dejado evidencia de que supieran cómo manejarlo. El gradualismo está en el centro de la llamada hipótesis «multirregional» (ver evolución humana), en la que se teoriza que H. erectus evolucionó en Homo sapiens no una vez, sino varias veces como cada subespecie de H. erectus, que vivía en su propio territorio, superó algún umbral crítico postulado. Esta teoría depende de aceptar un supuesto umbral erectus-sapiens como correcto. A ella se oponen los partidarios de la hipótesis «fuera de África», que encuentran el concepto de umbral en desacuerdo con la teoría genética moderna del cambio evolutivo.

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